Mi historia
Yo también viví
desconectada
Durante mucho tiempo viví hacia afuera. Haciendo, produciendo, respondiendo. Siempre ocupada, siempre disponible para todo menos para mí misma.
No fue una crisis dramática. Fue un cansancio silencioso que se fue acumulando hasta que un día simplemente ya no podía más.
Fue aprender a pausar lo que me cambió todo. La respiración, el silencio, el mar. Pequeñas cosas que me devolvieron a mí misma poco a poco.
Hoy acompaño a otras personas en ese mismo camino. No desde un lugar de experta, sino desde el de alguien que también lo vivió y aprendió a volver a sí misma.